¿Qué es la coprofagia?

La coprofagia es la ingestión de heces — propias (autocoprofagia), de otros perros o de otros animales (gatos, conejos, caballos...). Es un comportamiento desconcertante para los dueños, pero tiene causas concretas y abordables.

Causas médicas: lo primero que descartar

Causas conductuales

Las heces de qué animales "atraen" más

Los perros son atraídos especialmente por las heces de gatos (muy ricas en proteínas), conejos (contienen cecotrofas con nutrientes), caballos y bóvidos. Las heces de otros perros con dieta húmeda también son especialmente atractivas.

Cómo corregirlo

1. Elimina el acceso (lo más efectivo)

2. Enseña la orden "déjalo"

La redirección es más efectiva que el castigo. Entrena la orden "déjalo" en contextos neutros y luego aplícala cuando el perro se acerque a las heces. Premia generosamente cuando se aleje.

3. Aumenta la estimulación

Si la causa es aburrimiento, más ejercicio y enriquecimiento ambiental (juguetes de comida, paseos más largos, sesiones de entrenamiento) reducen el comportamiento.

4. Aditivos en la comida

Existen productos (enzimas digestivas, coprofagia disuasoria) que se añaden a la comida y hacen las heces menos atractivas al perro. La evidencia es moderada, pero pueden ser un complemento útil.

5. Lo que NO funciona

¿Cuándo ir al veterinario?

Si el perro ha empezado a comer heces de repente (sin haberlo hecho antes) o si hay otros síntomas digestivos (diarrea, pérdida de peso, abdomen distendido), la causa puede ser médica. El veterinario puede hacer análisis de heces y sangre para descartar parásitos, EPI u otras causas.