¿Qué es la coprofagia?
La coprofagia es la ingestión de heces — propias (autocoprofagia), de otros perros o de otros animales (gatos, conejos, caballos...). Es un comportamiento desconcertante para los dueños, pero tiene causas concretas y abordables.
Causas médicas: lo primero que descartar
- Parásitos intestinales: interfieren con la absorción de nutrientes y pueden alterar el comportamiento alimentario. Asegúrate de que la desparasitación esté al día.
- Insuficiencia pancreática exocrina (EPI): el páncreas no produce suficientes enzimas digestivas; el perro no absorbe bien los nutrientes y busca compensar
- Déficit de enzimas o nutrientes: especialmente en dietas de baja calidad
- Ración insuficiente: el perro come heces porque tiene hambre
- Síndrome de malabsorción: múltiples causas; las heces no digeridas son más "atractivas"
Causas conductuales
- Imitación de la madre: las perras limpian a los cachorros estimulando la defecación y comiendo las heces — algunos cachorros aprenden el comportamiento
- Curiosidad o exploración: especialmente en cachorros menores de 9 meses
- Ansiedad o estrés: en perros con ansiedad severa, la coprofagia puede ser un comportamiento de autoestimulación
- Aburrimiento: falta de estimulación mental y física
- Castigo inadecuado: si el perro ha sido castigado por defecar en casa, puede intentar "esconder la evidencia"
Las heces de qué animales "atraen" más
Los perros son atraídos especialmente por las heces de gatos (muy ricas en proteínas), conejos (contienen cecotrofas con nutrientes), caballos y bóvidos. Las heces de otros perros con dieta húmeda también son especialmente atractivas.
Cómo corregirlo
1. Elimina el acceso (lo más efectivo)
- Recoge las heces inmediatamente después de defecar en el paseo
- Limpia el jardín varias veces al día si el perro tiene acceso libre
- Si hay gato en casa, pon la bandeja del gato en un lugar inaccesible para el perro o usa una bandeja cubierta con apertura pequeña
2. Enseña la orden "déjalo"
La redirección es más efectiva que el castigo. Entrena la orden "déjalo" en contextos neutros y luego aplícala cuando el perro se acerque a las heces. Premia generosamente cuando se aleje.
3. Aumenta la estimulación
Si la causa es aburrimiento, más ejercicio y enriquecimiento ambiental (juguetes de comida, paseos más largos, sesiones de entrenamiento) reducen el comportamiento.
4. Aditivos en la comida
Existen productos (enzimas digestivas, coprofagia disuasoria) que se añaden a la comida y hacen las heces menos atractivas al perro. La evidencia es moderada, pero pueden ser un complemento útil.
5. Lo que NO funciona
- Regañar o castigar al perro — no entiende por qué y aumenta la ansiedad
- Frotar el hocico del perro en las heces — cruel y contraproducente
- Ignorar el problema esperando que "se le pase solo" — en adultos generalmente no ocurre sin intervención
¿Cuándo ir al veterinario?
Si el perro ha empezado a comer heces de repente (sin haberlo hecho antes) o si hay otros síntomas digestivos (diarrea, pérdida de peso, abdomen distendido), la causa puede ser médica. El veterinario puede hacer análisis de heces y sangre para descartar parásitos, EPI u otras causas.
