Qué es la leptospirosis
La leptospirosis es una enfermedad infecciosa causada por bacterias del género Leptospira. Afecta a perros, humanos y numerosos mamíferos. Es una zoonosis — puede transmitirse de animales a personas — y está considerada la zoonosis bacteriana más extendida del mundo.
En España los casos han aumentado en los últimos años, especialmente tras episodios de inundaciones y en zonas con alta densidad de ratas.
Cómo se transmite
La bacteria Leptospira sobrevive en agua o suelo húmedo durante semanas o meses. El contagio ocurre por:
- Contacto directo con orina de animales infectados (ratas principalmente, también bovinos, cerdos, mapaches, perros enfermos)
- Beber o bañarse en agua estancada, ríos lentos, charcos o zonas inundadas contaminadas
- Contacto de heridas, mucosas u ojos con agua o suelo contaminado
En España, los reservorios más relevantes son la rata común (Rattus norvegicus) y el ratón de campo. Los parques urbanos, alcantarillas, márgenes de ríos y zonas de riego son los entornos de mayor riesgo.
Perros de mayor riesgo
- Perros que nadan en ríos, canales, balsas o zonas inundadas
- Perros de campo, caza o trabajo agrícola
- Perros que habitan en zonas con alta densidad de roedores
- Perros que beben de charcos o fuentes naturales
- Perros no vacunados o con vacunación desactualizada
Síntomas: cuándo sospechar leptospirosis
El período de incubación es de 2 a 20 días. Los síntomas varían mucho en gravedad — desde infección leve casi asintomática hasta fallo multiorgánico grave:
Forma leve-moderada
- Fiebre de aparición brusca
- Letargia, inapetencia
- Vómitos, diarrea
- Dolor muscular (el perro camina con dificultad o evita moverse)
- Ojos enrojecidos o descarga ocular
Forma grave
- Insuficiencia renal aguda: polidipsia (bebe mucho), poliuria o anuria, vómitos persistentes
- Ictericia: coloración amarillenta de encías, ojos y piel
- Hemorragias: sangrado nasal, en orina, heces o encías
- Dificultad respiratoria
- Síndrome de Weil (forma severa con fallo hepático y renal)
La forma grave puede ser mortal sin tratamiento hospitalario intensivo. Ante cualquier combinación de fiebre + ictericia o fiebre + fallo renal: urgencia veterinaria.
Diagnóstico
El diagnóstico definitivo requiere analíticas específicas:
- Serología MAT (prueba de aglutinación microscópica) — gold standard pero no disponible en urgencias
- PCR en sangre u orina — muy sensible en la fase aguda
- Analítica general: leucocitosis, trombocitopenia, elevación de creatinina/BUN, bilirrubina alta
Tratamiento
El tratamiento se basa en:
- Antibióticos: doxiciclina (primera elección), amoxicilina o ampicilina en fases iniciales
- Soporte hospitalario: fluidoterapia intravenosa, protección renal y hepática
- Diálisis: en casos de fallo renal grave irreversible
El pronóstico depende de la precocidad del diagnóstico y tratamiento. Los casos diagnosticados pronto con función renal preservada tienen buen pronóstico. El fallo renal establecido ensombrece el pronóstico significativamente.
Vacunación: la protección más efectiva
La vacuna contra la leptospirosis está incluida en las vacunas polivalentes (séxtuple, óctuple) que la mayoría de veterinarios aplican anualmente. Existen vacunas que cubren 2 serovares (L2) y otras que cubren 4 (L4 — la más recomendada actualmente en España).
Protocolo de vacunación
- Pauta inicial: 2 dosis con 3-4 semanas de separación (la primera a partir de las 8-9 semanas en cachorros)
- Revacunación: anual obligatoria (la inmunidad no dura más de 12 meses)
- Inicio de la protección: 1 semana tras la segunda dosis
Importante: la vacuna L4 (Nobivac L4, Versican Plus L4) protege contra los serovares más prevalentes en Europa, pero no cubre todos los serovares existentes. Un perro vacunado puede contagiarse, aunque el cuadro clínico suele ser más leve.
Medidas preventivas adicionales
- Evita que el perro beba de charcos, ríos lentos o agua estancada
- Evita que nade en zonas con riesgo de contaminación por roedores
- Control de roedores en casa y entorno
- Si el perro orina en casa con leptospirosis diagnosticada: usa guantes y desinfecta con lejía (los desinfectantes habituales son efectivos)
Protección humana
Si tu perro tiene leptospirosis confirmada:
- Maneja la orina con guantes y desinfecta superficies
- Lávate las manos tras contacto con el perro
- Informa a tu médico si presentas fiebre, dolor muscular o ictericia en los días siguientes
El riesgo de contagio humano desde un perro doméstico es bajo con estas precauciones, pero real. La vacunación del perro es también una medida de salud pública.
