¿Qué es el síndrome de Cushing?
El síndrome de Cushing (hiperadrenocorticismo) es la producción excesiva de cortisol por las glándulas adrenales. El cortisol es una hormona del estrés esencial, pero en exceso destruye músculos, suprime el sistema inmunitario, altera el metabolismo y afecta a prácticamente todos los órganos.
Es la segunda enfermedad endocrina más frecuente en perros después del hipotiroidismo. Su diagnóstico suele retrasarse porque los síntomas se confunden con el envejecimiento normal.
Tipos de Cushing
Cushing hipofisario (PDH) — 80-85 % de los casos
Un microadenoma benigno en la hipófisis secreta exceso de ACTH, que estimula a ambas glándulas adrenales a producir más cortisol. No hay tumor adrenal — las adrenales están aumentadas de forma bilateral.
Cushing adrenal (FAT) — 15-20 % de los casos
Un tumor en una sola glándula adrenal (benigno o maligno) produce cortisol de forma autónoma. La adrenal contralateral se atrofia. El tratamiento es quirúrgico si es posible.
Cushing iatrogénico — variable
Causado por la administración prolongada de corticoides (prednisona, dexametasona) para tratar otras enfermedades. Se resuelve reduciendo progresivamente la dosis bajo supervisión veterinaria.
Síntomas: el cuadro clínico clásico
El trío más frecuente (presente en > 90 % de los casos)
- Poliuria/polidipsia (PU/PD): el perro bebe mucho más de lo normal y orina con gran frecuencia o en lugares inapropiados
- Polifagia: hambre constante e insaciable
- Distensión abdominal ("barriga de rana"): redistribución de la grasa + debilidad muscular abdominal
Alteraciones dérmicas (muy llamativas)
- Alopecia bilateral simétrica — especialmente en tronco, flancos y cola
- Piel delgada, frágil, con vasos visibles (piel "de papel")
- Hiperpigmentación (piel oscura en zonas sin pelo)
- Calcinosis cutis — depósitos de calcio en la piel (pápulas blancas duras, especialmente en cuello y dorso)
- El pelo no crece tras el afeitado
Musculoesqueléticos
- Debilidad muscular marcada — el perro tiene dificultad para subir escaleras o saltar
- Atrofia muscular visible, especialmente en extremidades y cabeza
- Ligamentos laxos — puede provocar parálisis del nervio facial o miembros
Otros síntomas
- Jadeo excesivo sin esfuerzo
- Hipertensión
- Susceptibilidad aumentada a infecciones (urinarias, cutáneas)
- Hepatomegalia (hígado agrandado)
- Infertilidad
Diagnóstico: no es sencillo
El diagnóstico del Cushing es uno de los más complejos en medicina veterinaria porque no existe una prueba con sensibilidad y especificidad perfectas. Se basa en la combinación de clínica + pruebas de laboratorio.
Pruebas de diagnóstico
- Hemograma y bioquímica: leucocitosis con eosinopenia, aumento de fosfatasa alcalina (ALP), elevación de colesterol, glucosa
- Test de supresión con dexametasona a dosis baja (LDDST): prueba de elección para diagnóstico. Alta sensibilidad (> 95 %). Distingue parcialmente PDH de FAT.
- Test de estimulación con ACTH: útil para monitorizar el tratamiento con trilostano. Baja sensibilidad diagnóstica.
- Ratio cortisol:creatinina en orina: buena sensibilidad pero baja especificidad. Útil para descartar el diagnóstico.
- Ecografía abdominal: valora el tamaño y la asimetría de las adrenales — esencial para diferenciar PDH de FAT.
- RM o TC: para detectar el microadenoma hipofisario o el tumor adrenal.
Tratamiento
Trilostano (Vetoryl®) — primera línea en España
Inhibe la síntesis de cortisol en las adrenales. Eficaz y seguro cuando se monitoriza correctamente. Requiere controles con test de estimulación ACTH a las 2-4 semanas del inicio, luego cada 3-6 meses.
Riesgo principal: puede causar hipoadrenocorticismo (supresión excesiva) que es una urgencia médica. Los dueños deben conocer los síntomas: letargia extrema, anorexia, vómitos — urgencia veterinaria.
Mitotano (o,p'-DDD) — segunda línea
Destruye selectivamente las capas del córtex adrenal. Efectivo pero con mayor margen terapéutico estrecho. Menos usado en Europa desde la llegada del trilostano.
Cirugía (adrenalectomía)
Para el Cushing adrenal por tumor resecable. Procedimiento de alto riesgo que requiere cirujano especializado y cuidados posquirúrgicos intensivos.
Seguimiento del perro con Cushing
- Controles analíticos cada 3-6 meses
- Presión arterial en cada revisión
- Urocultivo periódico (las infecciones urinarias subclínicas son frecuentes)
- Vigilar signos de hipoadrenocorticismo si recibe trilostano
